20/06|
¿Qué es el entrenamiento invisible? Son todas aquellas actividades “cotidianas” que realiza un deportista, fuera de los horarios de entrenamiento, en las cuales el entrenador no está presente y no las puede ver.
En el entrenamiento activo entran en juego los músculos, los huesos y las articulaciones, está asociado a la actividad física, pero existe otra forma de entrenar y es lo que se conoce como entrenamiento invisible y en la que no realizamos actividad física como tal, sino que el entrenamiento lo llevamos a cabo de forma pasiva a través de los hábitos diarios de un deportista. Es decir el entrenamiento no termina cuando acabamos de pegarle a la pelota amarilla, sino que esa actividad física es simplemente una parte del entrenamiento, y es importante el antes y el después del ejercicio físico, porque el organismo debe estar en condiciones para afrontarla y recuperarse.
Cuando terminamos la actividad física nuestro cuerpo sigue activo, entonces el organismo necesitará suficientes nutrientes para recuperarse del esfuerzo y afrontar de nuevo la actividad física. Para ello hay que poner especial cuidado en la alimentación, es primordial respetar las 5 comidas a lo largo del día y poner especial interés en el desayuno, que nos ayudará a activar el metabolismo después de toda una noche sin ingerir alimentos. Además se debe ingerir un pequeño tentempié antes de ir a dormir, habiendo llevado a cabo todas las comidas a lo largo del día nos ayudará a mantener un equilibrio hormonal perfecto para que el ejercicio físico surta efecto. En la dieta del deportista las frutas y verduras tienen que ser un constante, seguidas de las proteínas que tienen un mayor poder reparador después del ejercicio, las grasas son vitales y los carbohidratos que son básicos para mantener alta la insulina.
Otro punto igual de importante es la hidratación, para mantener las fibras musculares en perfectas condiciones debemos hidratar a las células, pues gran parte de ellas están compuestas por agua que obtenemos a través de los líquidos que ingerimos, así como las sales minerales necesarias para la perfecta recuperación. Antes de la competencia no se deben ingerir bebidas diuréticas como te, café o mate y bebidas colas, que deshidratan al organismo y producen la sensación de sequedad en la boca.
Aliviar la tensión muscular es fundamental para culminar el entrenamiento, porque cuando realizamos actividad física los músculos se tensan y se contraen, entonces deben relajarse con técnicas de recuperación exógenas como mazo terapia, hidro masajes, baños de aguas y el descanso es primordial. Dormir entorno a las 8 horas diarias sirve para contribuir al descanso muscular y a su crecimiento, pues es durante el sueño cuando el organismo libera las hormonas encargadas del crecimiento muscular.
Para la recuperación muscular es necesario realizar estiramientos de manera sistemática, tomarse en serio el precalentamiento y el enfriamiento, respetar el tiempo de recuperación entre series, sesiones y entre temporadas deportivas. El estiramiento es imprescindible para descontracturar y relajar el tono muscular, sobre todo las elongaciones que favorezcan el retorno venoso de la sangre y ayuden a eliminar toxinas del caudal sanguíneo.
El deportista debe ser capaz de elegir lugares y ocupaciones saludables en sus momentos de ocio, para eso la familia juega un rol importantísimo, porque es el soporte esencial para el equilibrio espiritual y por tanto las relaciones humanas deben ser satisfactorias y a la vez evitar situaciones conflictivas o preocupantes, aquí entran los amigos, el entorno, los buenos hábitos, el higiene y la responsabilidad.
“UN DEPORTISTA PROFESIONAL O QUE TOME SU DEPORTE PROFESIONALMENTE, DEBE ACTUAR COMO TAL DURANTE LAS 24 HORAS DEL DIA”