
¿Cuál es la receta del éxito?
A fines de 2025, Chile fue la sede del Mundial Sub-16. En ese momento, el equipo nacional fue conformado por Benjamín Pérez, Simón Flores, Antonio Blanco y Carlos Silva —todos nacidos en 2009—. La ausencia de aquella convocatoria fue Bautista de la Peña, quien quedó fuera de la nómina por un factor netamente técnico: no contaba con ranking juvenil.
Esta situación evoca inevitablemente la famosa fábula del bambú japonés. Cuando se planta su semilla, no se ve absolutamente nada durante siete años. Un agricultor inexperto podría pensar que la tierra es estéril; sin embargo, durante todo ese tiempo la planta no está inactiva, sino creando una red de raíces profunda, fuerte y masiva. Solo entonces, tras un largo proceso invisible, el bambú emerge con la fuerza de un cohete para alcanzar los 30 metros de altura en apenas seis semanas.
En el deporte, como en la vida, conviven distintas velocidades. Si quisiéramos trazar otro paralelismo, podríamos recurrir a la clásica fábula de la tortuga y las liebres. Mientras algunos avanzan rápido bajo la luz de los focos, otros trabajan en la más absoluta oscuridad, echando raíces silenciosas y forjando una resiliencia a prueba de frustraciones.
Hoy, un año después, el tiempo —ese juez implacable del deporte— empieza a poner las cosas en su lugar. Tras aquel trago amargo, De la Peña tomó un camino largo y complejo: decidió saltarse etapas y salir a batallar contra hombres adultos en el exigente circuito de los torneos Futuros y Challengers. Justo esta semana, su esfuerzo dio frutos al sumar su séptimo punto ATP, afirmándose entre los mejores 1500 tenistas del planeta. La contraparte de la moneda nos muestra la fragilidad del éxito temprano: esta misma semana, a Benjamín Pérez se le borró el ranking ATP, sin embargo, es importante señalar que en enero aparecerá dentro de los 50 mejores juveniles del planeta y así entra directo a todos los Gran Slam del 2027.
Mirando hacia el futuro, el recambio del tenis chileno no se detiene y nos obliga a mantener la perspectiva. Las nuevas generaciones ya golpean la puerta con fuerza: la categoría 2010 está liderada por Max Becerra, actual número uno de Sudamérica (COSAT) en Sub-16, mientras que en la de 2012 asoma Facundo Henríquez, ya consolidado en el Top 5 sudamericano de la categoría Sub-14.
El desafío para el tenis chileno será el mismo de siempre: entender que cada proceso es único, cuidar a los que brillan temprano y, sobre todo, tener la paciencia necesaria para regar a aquellos que, en la sombra, siguen construyendo sus raíces.
En lo estrictamente deportivo Bautista de la Peña acaba de caer en los octavos de final del M15 de Brasil ante el argentino Fermin Tenti (8623°) por 4-6, 6-3 y 6-1. La próxima semana buscará seguir sumando en el M15 de Salvador, también en Brasil.




