CARRO

TOTAL

$0

IR A PAGAR
2026-03-05

Columna de Arturo Núñez: “Preparadores físicos”

Por lo general, a los amantes del tenis les gusta el entrenamiento técnico y táctico en cancha.

Pero no son tantos quienes disfrutan haciendo preparación física, ya que no es algo que invite a relajarse, ni divertirse.

Por lo tanto, la preparación física pone a prueba la determinación, fortaleza mental, amor por lo que hace y disciplina del tenista.

Si te encuentras bien preparado físicamente, el día que estás jugando mal puedes dedicarte solo a correr y devolver todo lo que te tiren.

En una jornada de calor tórrido, tu polera puede estar empapada de sudor y tus calcetines impregnados de arcilla, pero estás intacto en cuanto a tu capacidad atlética y energía.

Todo lo anterior, da seguridad.

“Tú pierdes la oportunidad de mejorar”, me respondía sin inmutarse un preparador físico durante mi adolescencia, cuando le anunciaba que no asistiría a una sesión.

Y es verdad, el que perdía era yo. Pero en mi inmadurez, creía que ganaba al ausentarme, pues me ahorraba un esfuerzo.

“No puedo más”, le confesé una vez agotado a otro preparador físico.

“¿Qué dijiste? ¡No repitas eso nunca más! ¡El no puedo no existe! ¡Vamos con esas veinte repeticiones!”, exclamó sin vacilar.

Y yo, que antes había parado exhausto cuando llevaba doce, pude realizar las veinte repeticiones que me ordenó, solo porque él impidió que yo tirara la toalla.

No me abandonó, ni me dejó darme por vencido. No me permitió rendirme, porque él sabía de lo que yo era capaz, incluso antes que yo lo descubriera.

Entonces, haciendo preparación física me di cuenta que uno siempre puede más.

Y que debía agradecerles a quienes no me consintieron, ni me consolaron cuando la fatiga me ganaba, sino que me exigieron sin contemplaciones.

De esa forma, tomé conciencia que los límites no existen, las barreras son solo mentales y que uno puede hacer todo lo que se proponga.

Porque en el tenis se alaba mucho a los entrenadores, pero muy poco a los preparadores físicos, cuya labor es fundamental.

Entonces, este es mi homenaje para los que me acompañaron en una etapa inolvidable de mi vida.

Gracias a ellos, alguna vez me sentí invencible.

NOTICIAS RELACIONADAS